Alguien dijo una vez que «Somos el promedio de las 5 personas con las que pasamos más tiempo». Puedes estar a favor o en contra de esta afirmación pero realmente creo que encierra una gran verdad.

Por ello, yo elijo rodearme de personas que suman y no restan, de personas transparentes, sin dobleces, sin caras ocultas, de almas de noble corazón, de rostros que no fingen, de bocas que no mienten, de cabezas pensantes con mente abierta, de personas que luchan por superar el miedo, de amigos que vienen a tiempo y no cuando tienen tiempo, de abrazos de los de verdad, de esos que te reinician.

 

Somos el promedio de las 5 personas con las que pasamos más tiempo

Unos dicen que esta frase es de Maya Angelou, otros dicen que es de Jim Rohn. En cualquier caso, sea de quien sea es una frase que encierra una gran lección.

La lección es que queramos o no queramos, tarde o temprano nos convertimos en el promedio de las 5 personas con las que pasamos más tiempo.

Si no te gusta tu promedio, solo hay una solución: cambia el entorno de las personas de las que te rodeas. 

Por ejemplo, si siempre estás rodeado de personas negativas, ¿tendrás muchos pensamientos positivos de forma natural, sin forzarlos?

O, si siempre estás rodeado de personas criticonas, ¿crees que te será sencillo ver lo bueno de cada persona?

somos el promedio de las 5 personas

 

¿Cuántas relaciones provechosas que de verdad te aporten puedes perder por este hecho?

Probablemente estarás pensando que no puedes cambiar a la familia que te ha tocado. Y es cierto.

Wayne Ayer decía que los amigos son la manera de compensarnos de Dios por la familia que nos ha tocado.

Bromas aparte, lo cierto es que los amigos son la familia que elegimos.

Aunque no puedes cambiar a tus familiares sí puedes hacer los ajustes necesarios para rodearte el mayor tiempo posible de las 5 personas que te multipliquen, o al menos te sumen. Pero que nunca sean esas personas las que más te restan o dividen.

La locura no tiene cura

somos el promedio de las 5 personas

Albert Einstein definía la locura como seguir haciendo siempre lo mismo pretendiendo obtener resultados diferentes.

Si no te gustan tus resultados, actúa. Cambia algo. O mejor, cámbialo todo. 

Cuando no se hace nada diferente, los resultados siguen siendo siempre los mismos.

Es por ello que este tipo de locura no tiene cura.

Mi punto de inflexión personal

En el año 2011 yo decidí cambiar totalmente mi vida y actué. Cambié todo. Fue mi punto de inflexión y gracias a ellos he cambiado radicalmente los resultados en mi vida, incluyendo el éxito financiero.

Ese cambio también conllevó cambiar aproximadamente entre el 90 y 95% de mi entorno, incluyendo a las amistades con las que pasaba más tiempo.

Empecé a huir de las personas tóxicas como si fueran… tóxicas… Y es que en realidad lo eran.

Y todo comenzó a cambiar. Los cambios no son fáciles pero en mi opinión siempre merecen la pena.

Un gran secreto… Las personas tóxicas son… tóxicas

Es tan increíble cuando las personas tóxicas dejan de hablarte… es como si la basura se hubiese sacado sola 😉

¿Sabes por qué no te das cuenta normalmente de que las personas que te rodean son tóxicas? Porque estás tan acostumbrado a su influencia que no te percatas del daño que te están haciendo (a nivel emocional principalmente).

Pero cuando paras y tomas la decisión de cambiar tu vida y eliminas a todas esas personas tóxicas… ¡¡¡adivina!!! Todo cambia y para muuuchooo mejor.

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En ese momento empiezas a comprender muchas cosas que antes no comprendías.

Y es que cuando te libras de las influencias tóxicas en tu vida, hasta la salud mejora. No olvides que somos el promedio de las 5 personas con las que más tiempo pasamos.

Y ¿después qué?

Desde entonces sigo cambiando. Sigo evolucionando. Sigo creciendo.

Si hay algo constante en la vida es el cambio.

El cambio implica crecimiento y quien no crece, no se estanca, sino que decrece. 

Me declaro adicta al crecimiento y por eso no paro de aprender.

No paro y ninguna pararé de formarme. Por eso cuando termino con un master o una maestría ya estoy empezando el siguiente.

La vida es cambio. Y todo empieza a fluir en tu vida cuando dejas de tener pánico al cambio. 

Qué provoca el miedo

Cuando tememos a algo o incluso entramos en pánico, nos provoca 2 tipos de reacciones: huída o parálisis.

La mayoría de las personas dicen que el miedo les lleva a la parálisis. La inacción es la consecuencia principal de tener miedo.

Realmente tener miedo no es malo. El miedo es un mecanismo natural de nuestro cuerpo para protegernos.

Lo que es malo es la parálisis por el miedo. 

Superar nuestros miedos es la puerta a la LIBERTAD en nuestra vidas. 

¿A qué cambio en tu vida le temes más? ¿Has identificado a personas tóxicas a tu alrededor?

Si te parece interesante este tema, por favor comenta abajo y comparte este post.

 

© Copyright Susana Rodríguez

*Puedes publicar mis artículos si incluyes mi nombre con un enlace activo hacia mi web y la siguiente información: «Susana Rodríguez es Abogada experta en Network Marketing, Autora del Libro Cómo ganar dinero desde casa, Mentora holística, Conferenciante, Co-Fundadora de Fórmula Secuoya® y Mentoring Energético® y te apoya con herramientas para potenciar tus dones y tu potencial. Visita ahora https://susanarodriguez.net para conocer más recursos gratuitos”